El rock volvió a la playa

Se realizó la Primera edición del Festival Arena Beat. El editor del blog losconurbanos cuenta lo que vio en esta crónica.

Por Pablo L. Navas*

Gentileza de http://www.tinteroargentino.com

PH: Juan Cruz Necochea

Termina el cumpleaños familiar, hay un televisor prendido y está sintonizado Canal 2. La madrugada del sábado tiene pocos minutos de vida y el conductor del noticiero presenta las placas del clima vistiendo un saco marrón. Las placas son ilustradas con dibujos de nubes y de gotas.

La siguiente escena empieza el domingo. Ya se pueden sacar conclusiones de las predicciones climatológicas. Durante todo el fin de semana la tormenta jugó a la guerra fría con los planes de turistas y locales. Entre las propuestas que se podrían haber caído por los chaparrones estaba Arena Beat.

Ahí donde la ruta 11 es iluminada por el Faro se anunciaba un festival en dos partes cuya primera fecha sería el 8 de enero. Bajo un cielo con cara de pocos amigos, a las cuatro de la tarde van llegando de a dos, de a tres, de a cinco, chicos y chicas que tienen que bajar un camino de piedritas que si hay viento vuelan y donde se pisa la fusión entre arena y tierra. Como un destino, a medida que se atraviesa el recorrido que conecta la entrada de Destino Arena con el escenario, se ve el mar y a los costados, de manera irregular, se ven tamarindos.
Destino Arena es un lugar donde si no hay música en vivo uno se la imagina. Es raro no pensar al espacio, por sus antecedentes y su actualidad, sin escenarios y parlantes.

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Marco Viera no solo la rompe en Peces Raros, también sabe cómo hacer para que los cuerpos se muevan pese a estar pasando música a la hora de la siesta. Marco tiene un pantalón corto y buzo gris, está al costado del escenario mientras los stages preparan lo necesario para que el PCC despabile al público.

Pareciera que el sueño fue interrumpido para llegar puntual a Arena Beat, entonces el último recargo de energía muchos lo hacen acostados arriba de una lona o sentados, posiblemente, borrando las últimas huellas de una resaca. O de una guerra. Mientras tanto rotan imágenes de las cámaras de seguridad de la Municipalidad, un robo con persecución.

Un muñeco de Watch Cartman es parte de la puesta. Franco ceba a la gente. ‘¡Un, dos, tres, cuatro, ocho!’ y los teclados y el sampler suenan fuerte. De golpe el sonido industrial convoca a un grupito al agite. A unos metros una bandera atada en las vallas dice ‘el PCC lo mejor’. ‘Al que le cabe le cabe’ y otra vez Partido Conservador Corporativista plantea una performance donde los temas parecen funcionar en contexto. Atravesados por el consumo irónico, la pantalla muestra a Pamipillón entre gente que avanza y retrocede golpeando a otra gente… en el Concejo Deliberante de Mar del Plata. ‘Miamiiiii’ y los saltos y empujones amigables, hay pogo apto para todo público. Si los celtas existieran todavía estarían bailando el PCC arriba de chapas negras en una fábrica abandonada.

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Son las seis de la tarde, salió el sol. Ignacio se sacó la remera. Alrededor de él está su amigo y dos amigas. Tienen un vaso de cerveza sin cerveza, lo llenan pero no con alcohol y empiezan a intentar que la espalda de Ignacio sostenga una forma débil. En otro lado Nicolás Pauls está recostado mirando su celular, lo guarda y sigue charlando con un Gonzalo Aloras cubierto por un abrigo rojo, se ríen seguido, parecen relajados.

Rama empezó a musicalizar la llegada de la noche. Los discos que selecciona suenan bien. En los laterales del predio se puede comprar cerveza, hay promociones: una gorra y dos vasos de Quilmes cien pesos, el dinero para las bandas. Las latas van apareciendo con más frecuencia, los cuerpos ya entraron en calor aunque quiere entrar más el típico frío marplatense.

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Lea Franov está preparada, repasa ‘Todo’, primer LP cosecha veinte quince. Las edades completa su formación con Fernando Palazzolo, Nicolás Miranda (guitarras eléctricas), Jota en el bajo y Samo en batería.

Federico llegó con el Diario La Nación y asiente cuando un amigo le dice ‘Capusotto se va a quedar sin trabajo con tapas así’. Lee cada titular en voz alta y se ríe. Los domingos el periódico de los Mitre sale con el formato tradicional, tamaño sábana. Federico lo dobla en cuatro partes y lo mete en su campera azul marca Adidas. En otra mano tiene un libro de Henry Miller, de hojas amarillas y tapa rota. Aprovecha la mochila de Franco y guarda el texto, ya se sacó las zapatillas, camina a buscar una cerveza, parece sábado. El libro de Miller es ‘Un domingo después de la guerra’.

Los Reyes del Falsete aclaran de donde son. Desde el sur del conurba bonaerense y cuentan con dos LP ‘Días nuestros’ y ‘Lo que nos junta’, el primero del 2012, el segundo del 2016. Los Reyes del Falsete son una banda de canciones y el set que desplegaron en Arena Beat fue mutando no tan progresivamente pero sí de un modo divertido, un juego con el sonido cumbiero que incluyó trencito de un público que los esperaba.

Cuando la luz natural no alcanzaba para verse aparecieron Las sombras. Letras trabajadas, influencia del blues –aires innegables de Manal-, Manuel, Nicolas, Julian, Mauro, las sombras fueron bautizadas. El punto justo de oscuridad para entrar a los últimos pasos del festi.

Las camperas cerradas y las capuchas puestas. Marisol tiene una campera rompevientos color violeta y las manos en el bolsillo, llegó en colectivo y conversa con un viejo amigo del colegio.

Militantes del climax llena el escenario de músicos. Son siete pero la estructura que tiene un techo a dos aguas los contiene y al viento natural le suman el del saxo y la trompeta. Hay rap y momentos instrumentales, letras actuales y al hueso, soltura y juego con el espectador. Al final cuando el público pide otra ellos devuelven el pedido con bardeos de mentira. La noche termina como corresponde: con rock.

Ultima escena: en una casa con ventanas a la calle Emanuel toma un trago de Campari en una taza de sopa. Antes de pasarlo pregunta cuando es la segunda edición. Le contestan que es el 22 de enero. Emanuel marca otro día en su agenda mental.

*El autor es docente, articulista y columnista radial.

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